Ser canillita hoy

En un nuevo Día del Canillita, hablamos con uno de ellos sobre los desafíos de este oficio y recordamos al querido Julio Argüello.

Compartir

Sebastián tiene su kiosco de diarios y revistas en la esquina de Av. Villavicencio y Cacheuta. Es joven pero conoce el oficio a la perfección: ha sido canillita desde los 7 años y heredó el amor por ese trabajo de su abuelo, su papá y sus tíos. Hoy, comparte con su hermano el orgullo de dedicarse también a eso.

Con él dialogamos sobre su día a día y sobre c´omo los cambios de hábitos impulsados por las nuevas tecnologías han afectado a este trabajo. “Creo que todavía hay gente a la que le sigue gustando la tinta, tocar el papel. Los más jóvenes usan más el teléfono… Notamos esos cambios pero esperamos que esto no se vaya perdiendo con el tiempo”, reflexiona.

Como todo trabajador, el canillita posee una rutina: Arrancamos a las 6, abrimos el kiosco y empezamos a armar los diarios. Después hacemos el itinerario para salir a repartir, explica Sebastián. Una tarea que se realiza, prácticamente, de lunes a lunes: “Descansamos sólo el 1 de mayo y en nuestro día. Incluso cuando es feriado hay más diarios”. Con frío, con lluvia o calor extremo, los canillitas salen dispuestos a cumplir con su trabajo y a mantener vivo el oficio que aman.

El recuerdo de Julio

Trabajar en la zona de Julio fue un desafío. Él me conocía desde chiquito, trabajaba para mi papá. Su pérdida fue muy dolorosa para todos, a mi papá le afectó mucho, fueron 50 años trabajando juntos. Julio era un símbolo en el barrio y no va a haber nadie como él.” Con esas palabras Sebastián recuerda al querido Julio Argüello, el canillita muy querido por todos los vecinos que fue brutalmente asesinado en 2019.

Sebastián se emociona al relatar una anécdota de su infancia: “Cuando tenía 6 o 7 años, Julio solía llevarme en el canasto de su bici. Una vez pasamos por la feria que se armaba sobre calle Tafí y me compró un muñeco del Chapulín Colorado que se volvió uno de mis preferidos.”

¿ Por qué se celebra el día del canillita?

Cada 7 de noviembre nuestro país conmemora el Día del Canillita. Pero… ¿Cuál es el origen de esta fecha? ¿Y por qué le llamamos “canillita”?

La historia se remonta a 1904. El 4 de enero de ese año se estrenó el sainete “Canillita”, una obra de teatro cuyo personaje principal era un joven vendedor de diarios. Como era muy humilde, vestía un pantalón que a medida que crecía iba quedando cada vez más corto, dejando al descubierto las “canillas”.

El autor de la obra que mencionamos, Florencio Sánchez, falleció un 7 de noviembre de 1910, jornada que se oficializaría como Día del Canillita a partir del año 1947, siendo feriado para los trabajadores del rubro.


Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *