Maternidad postergada: un fenómeno en aumento

De acuerdo a los últimos datos de nacimientos en la provincia, las mujeres cordobesas tienen cada vez menos hijos y a mayor edad. ¿A qué responde este fenómeno?

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Las mujeres cordobesas tienen cada vez menos hijos y a mayor edad. Esto se desprende de los datos de estadísticas vitales registrados hasta el 2019 y publicados este año, particularmente de los relacionados con los nacimientos:

Los datos arrojados en la última década demuestran una tendencia que se viene acentuando: una baja en los grupos etarios más jóvenes (15 a 19 años) a la vez que se registra un aumento en las edades que van desde 30 a 49 años. O sea: el porcentaje de nacidos vivos con madres de este último grupo representa más de 4 de cada 10 nacimientos, proporción que creció escalonadamente desde el año 2010.

Por otro lado, si bien la información pública no diferencia a madres primerizas, la tendencia indica un aumento en la cantidad de mujeres que inician la maternidad después de los 30.

Ley de reproducción asistida

La Ley 26.862, sancionada en 2013, establece que toda persona mayor de edad, cualquiera sea su orientación sexual o estado civil, tenga obra social, prepaga o se atienda en el sistema público de salud, puede acceder de forma gratuita a las técnicas y procedimientos realizados con asistencia médica para lograr el embarazo.

Según esta normativa, se puede acceder a un máximo de cuatro tratamientos de baja complejidad y hasta tres tratamientos de alta complejidad por año , con intervalos mínimos de tres meses entre cada uno de ellos.
Cabe mencionar que en nuestro país existe un listado oficial de establecimientos autorizados para realizar estos procedimientos, publicados en el sitio argentina.gob.ar . Allí también los interesados pueden acceder a información sobre técnicas y tratamientos disponibles.

La Ley 26.862 prevé además mecanismos para reclamar en caso de que alguna obra social o prepaga se niegue a cubrir el tratamiento.

Ser mamá hoy, una decisión multicausal

La postergación de la maternidad para después de los 30 e incluso de los 40 obedece a distintos factores:

  • Impacto del nivel educativo en el proyecto de vida. Mujeres provenientes de sectores medios y medios altos por lo general prefieren completar su proyecto académico profesional antes de pensar en la posibilidad de constituir una familia. Cabe señalar que se trata de una decisión consciente que implica, previamente, contar con educación sexual y acceso a información sobre salud reproductiva.
  • Cuestionamiento de mandatos. Las generaciones más jóvenes cuestionan hoy lo que décadas atrás se naturalizaba como mandato: la maternidad es una elección que no debe darse por sentada sólo por el hecho de ser mujer. Hoy es común que las mujeres posterguen su decisión hasta sentirse preparadas emocional, afectiva y/o laboralmente. También es importante mencionar el fin de los estereotipos: ya no existe un solo modelo de familia e incluso es posible encontrar familias monoparentales, en muchos casos conformadas por mujeres que eligen ser madres solas.
  • Dificultades para encontrar una pareja estable. Es posible que se retrase la decisión si el proyecto de maternidad está asociado a la conformación de una pareja. Asimismo, de un total de 50633 nacidos vivos en 2019, casi el 20% de las mujeres no convivían en pareja.
  • Inestabilidad laboral y económica. Las dificultades para mantener un trabajo estable o acceder a una vivienda condicionan la decisión sobre cuál el momento en que se busca la maternidad.
  • Estos cambios sociales y culturales se enfrentan al límite que impone el reloj biológico. Es por ello que cada vez más mujeres optan por la congelación de óvulos, una práctica que, según los especialistas, creció entre un 20 y un 137% durante 2020 y 2021.

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