Ser joven en la era digital

En el mes de los estudiantes, reflexionamos sobre algunas características de los jóvenes actuales y las diferencias con las generaciones que los antecedieron.

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Las generaciones más recientes han estado marcadas por la aceleración de los cambios, particularmente los referidos a avances científicos y tecnológicos. Pero en el presente asistimos a algo inédito: toda una generación de jóvenes que nació y creció en la era digital

¿Qué implica esto? Nuevos hábitos de consumo, nuevas formas de acercarse al conocimiento, de participar, de entretenerse. Pero, fundamentalmente, de relacionarse y de construir identidad. Incluso algunos investigadores aseguran que, para estos jóvenes, los límites entre el espacio físico y el digital no están del todo definidos: el bar es lugar de encuentro pero también lo son las redes sociales. Y si bien este mundo virtual no es exclusivo de esta generación, sí es innegable que los más jóvenes lo experimentan con naturalidad. Esto es porque, aseguran los expertos, el ser humano percibe como tecnología aquello que aparece a partir de sus diez años

Este criterio resulta interesante para marcar una diferencia entre generaciones. Se puede apreciar con facilidad haciendo este ejercicio: veinte años atrás ¿cómo nos poníamos de acuerdo para salir?, ¿cómo compartíamos un material de estudio? Si viajábamos, ¿cómo y con qué frecuencia nos contactábamos con familares y amigos? Y las fotos, ¿cómo y cuándo las mostrábamos?

El mundo ha cambiado, en las últimas décadas, de una manera rotunda. La tecnología se ha incorporado tanto en nuestras vidas que no es extraño ver a niñitos de dos años mirando videos en una tablet. Una vez, una mamá de unos 25 años, me contaba que su pequeño hijo se acercaba al televisor y pretendía cambiar de canal deslizando el dedo sobre la pantalla. 

¿Podrá imaginarse ese niño lo que es ver una película en blanco y negro, elegir entre tres canales de televisión y cambiar de canal con una perilla? 

La digitalización cambió el modo en que consumimos estos productos: ya no vamos juntos al videoclub a elegir una peli para ver en familia. Hoy cada uno sigue una serie a su ritmo, en la soledad de su dispositivo y cuanra ver en familia. Hoy cada uno sigue una serie a su ritmo, en la soledad de su dispositivo y cuando “pinta”. Y se cuida de que alguno se las vaya a “spoilear”.

Güemes, Nueva Córdoba y el Buen Pastor, lugares de encuentro de los jóvenes cordobeses

A la hora de compartir momentos con amigos, estos son los espacios preferidos por los jóvenes que viven en nuestra ciudad. Esto se vio alterado con la llegada de la pandemia, pero asimismo, a la hora de elegir lugares citadinos, en los últimos tiempos estos han sido los de mayor convocatoria.

  • Güemes y su onda descontracturada. Sin dejar del todo atrás su ritmo bohemio, sumó en la últimos años una propuesta gastronómica que incluyó de manera especial la variedad en cervecerías. Ir a tomar una pinta a Gúemes pasó a ser salida obligada.
  • Nueva Córdoba y sus boliches. Cerraron por la pandemia y hoy ven alterado su funcionamiento por el éxodo de los estudiantes del interior, que volvieron a sus respectivos pueblos. Sin embargo, conservan su lugar de clásico de las salidas nocturnas.
  • El Buen Pastor y su aire fresco. Este Paseo, con sus extensos espacios verdes, su fuente de aguas danzantes y su propuesta gastronómica ideal para merendar o picar algo es, desde hace varios años, un espacio de recreación, encuentro y convocatoria para los jóvenes.

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