Club Parque Vélez Sarsfield: deporte, aprendizaje y encuentro

Recuperar el club como espacio de vinculación a través del deporte permite contrarrestar los efectos de la pandemia.

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El Club Parque Vélez Sarsfield es uno de los clubes más importantes de la zona sur. Su historia, íntimamente ligada a los vecinos, hace que en todos nuestros barrios haya gente que alguna vez pasó por él.

El deporte, gran convocante de la institución, formó varias generaciones en una educación que va más allá del desarrollo de las habilidades motrices y cognitivas.

El aspecto fundamental es su dimensión humana: a través del deporte se adquieren valores y amistades para toda la vida. El club se convierte, así, en un espacio de pertenencia que cobija y tiende lazos de familia.

“Los clubes deportivos son, para niños y jóvenes, ámbitos educativos poderosos que construyen códigos sociales’’, dice Tomás Buteler, entrenador de básquet del CPVS. ‘’Los chicos participan de actividades en las que prima el disfrute y el placer por lo que se está realizando, este clima emocional genera una gran predisposición para aprender constantemente”.

El básquet, antídoto contra la pandemia

El profe Tomás posee una filosofía de trabajo muy clara: “El deporte demuestra que es posible alcanzar metas con trabajo y fuerza de voluntad, los chicos se plantean objetivos a corto, mediano y largo plazo constantemente”.

En el básquet, como en todo deporte en equipo, se aprende a que la unión es más que la suma de esfuerzos individuales. Esto es un ingrediente crucial en el desarrollo emocional y la consolidación de la personalidad.

“También se trabaja sobre la aceptación de la realidad y la tolerancia a la frustración que implica que no siempre las cosas nos saldrán como queremos, pero siempre se puede volver a intentarlo”, señala el entrenador. Comprender que luego de un fracaso hay una nueva oportunidad.

Lamentablemente, desde el año pasado se redujo muchísimo la cantidad de chicos que juegan en el club. Antes de la pandemia, el básquet congregaba más de 80 chicos de 4 a 13 años, y unos 50 de 14 a 35 años. “Actualmente, el número de personas se ha reducido a menos de la mitad, en especial de las edades más bajas”, asegura Tomás.

Son precisamente estos niños y jóvenes quienes quizás más necesiten de ese espacio. Tras meses de sedentarismo, pocos juegos y vida social, recuperar el básquet en el club puede ser el camino para volver a afianzar y valores.

Desde el querido CPVS están las puertas abiertas para seguir creciendo junto a las familias, tejiendo vínculos para toda la vida.

*Tomás Buteler es licenciado en Educación Física y entrenador de básquet en el Club Parque Vélez Sarsfield.

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